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A 75 años de la invención del bastón para los invidentes

20-06-2006

A 75 años del aporte de un santafesino a toda la humanidad, su sobrina Isabel Fallótico rememora la excelente idea de su tío abuelo.
 “En el año 1921 mi tío abuelo iba caminando por Buenos Aires, cuando en la esquina de Medrano y Lezica, observó que iba a cruzar un hombre que, después entendió, era un ciego. La persona amagaba, intentaba cruzar y no podía; y los coches pasaban por adelante de él. A partir de allí se le ocurrió algo: fue hasta su casa, buscó un bastón y lo pintó de blanco con la idea de que eso identifique a los ciegos”, relata Isabel.
Con la idea del bastón blanco, José Fallótico concurrió hasta la Biblioteca Argentina para Ciegos y conversó con quien en ese entonces era el presidente, Agustín Ferregufo, quien dio la aprobación institucional para que el dispositivo se convirtiera en un instrumento de uso distintivo para las personas que no pueden ver.
Así nació en nuestro país el bastón blanco, y el primero en usarlo fue un señor llamado Fidel.

Dueño ideal
José Fallótico nunca patentó su invento, “él era un persona muy humilde”, destaca su sobrina.
Fueron los norteamericanos quienes de algún modo se adueñaron de la novedad, cuando George Benham, presidente del Club de Leones de Illinois, propuso para uso de los discapacitados visuales un bastón blanco con extremo inferior rojo, a fin de que se les otorgue prioridad de paso.
La propuesta fue aceptada y en poco tiempo el uso de dicho elemento se hizo universal. “Como con todo, los norteamericanos celebran el Día Internacional del Bastón Blanco, pero no saben quién es el inventor”, cuestionó Isabel Fallótico.

Rememorar a un grande
José Fallótico era el hijo del primer boticario de San Vicente. Estudió en Santa Fe, pero luego se dedicó a la hojalatería y se fue a vivir a Buenos Aires, donde concibió el dispositivo que hasta el día de hoy ayuda a las personas no videntes.
“En Santa Fue vivo sólo yo y tengo un hermano en la ciudad de Esperanza. Luego tenemos familiares en Buenos Aires, en Córdoba y en Rosario, y ellos se encargan de difundir la historia de José en el resto del país”, explicó Isabel.

Fuente: Diario Uno